El tipo de prostatitis más frecuente se llama dolor prostático
La prostatitis crónica sin bacterias, conocida como dolor prostático o prostatodínia, es de lejos el tipo de prostatitis más frecuente, y curiosamente el menos estudiado y comprendido.
Prostatodínia o dolor pélvico crónico
El SDPC consiste en un malestar o dolor en la región pélvica durante un mínimo de 3 meses, con cultivos estériles de muestras y recuentos significativos, o insignificantes, de leucocitos en muestras específicas de la próstata (es decir, semen, secreciones prostáticas exprimidas y orina obtenida después de un masaje prostático).
ENTENDIENDO LOS SINTOMAS
Los síntomas de la enfermedad prostática van a manifestarse primordialmente en la manera como orinamos, y son de los mas variados, siendo el dolor la principal característica, pudiendo estar acompañado de síntomas urinarios.
Los hombres que tienen SDPC, pueden tener síntomas esporádicos, intermitentes, y episodios agudos En algunas ocasiones el paciente puede señalar el tiempo exacto de inicio de dolor. Es posible tener episodios muy intensos intercalados con semanas o meses entre los cuales prácticamente no hay síntomas.
SINTOMAS URINARIOS
• Dificultad para orinar, incluso necesidad de pujar para miccionar
• Dolor o ardor para orinar, puede sentir incluso quemazón
• Sentir que no vacía completamente la vejiga
• Puede necesitar ir al baño durante la noche interrumpiendo el sueño
• En algunas ocasiones podrá ver sangre en la orina (hematuria)
SINTOMAS NO URINARIOS
• Posiblemente una temperatura ligeramente elevada
• Dolor de espalda baja
• Dolor alrededor del pene o el hueso púbico, a veces se extiende a la punta de la
pene
• Dolor en el área entre el escroto y el ano, o en los testículos muslos internos
• Dolor durante o después de la eyaculación
• Dolor con la defecación
• Falta de interés en las relaciones sexuales
• Sensación de cansancio y malestar general
• Ansiedad o estrés
SINTOMAS SEXUALES
• Dificultad para conseguir una erección, conocida como impotencia
• Eyaculación precoz
• Dolor al eyacular
• El dolor genital después de tener relaciones sexuales
Los diferentes recursos diagnósticos del urólogo deben ser utilzados con prudencia
Según la clasificación del National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK), la PC/SDPC es una prostatitis de categoría III.
En la actualidad, no hay resultados diagnósticos ni terapéuticos clínicamente importantes derivados de la diferenciación entre la PC/SDPC inflamatoria (NIH IIIA) y la no inflamatoria (NIH IIIB), por consiguiente, la PC/SDPC de categoría III se considera una entidad única
A diferencia de la prostatitis bacteriana crónica, en el SDPC no se evidenciarán bacterias en los exámenes. Esta es una enfermedad fluctuante, es decir que los síntomas pueden aparecer y desaparecer, así como también mantenerse durante períodos largos de tiempo.
A diferencia de la prostatitis bacteriana crónica, en el SDPC no se evidenciarán bacterias en los exámenes. Esta es una enfermedad fluctuante, es decir que los síntomas pueden aparecer y desaparecer, así como también mantenerse durante períodos largos de tiempo.
Este tipo de prostatitis es poco frecuente, y es más común en hombres entre las edades de 30 - 50, pero no exclusiva de este grupo etario.
Puntos fundamentales para el diagnóstico
La etiología y la fisiopatología del SDPC siguen siendo un misterio hasta la fecha. Usualmente los pacientes con SDPC no presentan señales de inflamación aguda; tampoco tienen uretritis, cáncer genitourinario, estenosis uretral ni enfermedades neurológicas que afecten a la vejiga ni padecen una enfermedad manifiestamente evidente del sistema renal.
Puntos fundamentales para el diagnóstico
- Presencia de síntomas leves a moderados, de tres tipos: urinarios, no urinarios y sexuales
- Tiempo de síntomas, aparición lenta y progresiva
- Aislamiento de bacterias
- Considerar evaluación neurológica
La etiología y la fisiopatología del SDPC siguen siendo un misterio hasta la fecha. Usualmente los pacientes con SDPC no presentan señales de inflamación aguda; tampoco tienen uretritis, cáncer genitourinario, estenosis uretral ni enfermedades neurológicas que afecten a la vejiga ni padecen una enfermedad manifiestamente evidente del sistema renal.
Como sucede con frecuencia con los síndromes de dolor pélvico, hay varias hipótesis, respaldadas
por no demasiadas pruebas científicas, para explicar la etiología del SDPC:
- El dolor y los síntomas miccionales irritativos y obstructivos consiguientes pueden ser causados por una obstrucción de las vías urinarias inferiores (SVUI), debido a problemas del cuello de la vejiga, disfunción detrusor‑esfínter, estenosis uretral o micción disfuncional, con aparición de una evacuación a alta presión.
- El reflujo a los conductos intraprostáticos por una evacuación turbulenta a alta presión debida a una anomalía anatómica.
- La Causa microbiológica, debida a comensales de las vías urinarias inferiores aparentemente inofensivos que requieren métodos de aislamiento más sensibles para ser identificados (4).
- Los Procesos inmunitarios precipitados por un antígeno no identificado o un proceso autoinmunitario (16‑18). El reflujo urinario hacia los conductos y ácinos prostáticos podría estimular una respuesta inflamatoria estéril.
- Etiología neuromuscular (19‑21), en la que los síntomas representan un tipo de distrofia simpática refleja del periné y el suelo de la pelvis.
- Mecanismo patogénico semejante al de la cistitis intersticial basándose en una superposición significativa de la sintomatología (dolor, síntomas miccionales) y los hallazgos cistoscópicos o urodinámicos. En los pacientes diagnosticados de SDP, un mecanismo de cistitis intersticial centrado en la vejiga justifica los síntomas y la próstata sólo se ve afectada de forma indirecta
ENTENDIENDO LOS SINTOMAS
Los síntomas de la enfermedad prostática van a manifestarse primordialmente en la manera como orinamos, y son de los mas variados, siendo el dolor la principal característica, pudiendo estar acompañado de síntomas urinarios.
Los hombres que tienen SDPC, pueden tener síntomas esporádicos, intermitentes, y episodios agudos En algunas ocasiones el paciente puede señalar el tiempo exacto de inicio de dolor. Es posible tener episodios muy intensos intercalados con semanas o meses entre los cuales prácticamente no hay síntomas.
SINTOMAS URINARIOS
• Dificultad para orinar, incluso necesidad de pujar para miccionar
• Dolor o ardor para orinar, puede sentir incluso quemazón
• Sentir que no vacía completamente la vejiga
• Puede necesitar ir al baño durante la noche interrumpiendo el sueño
• En algunas ocasiones podrá ver sangre en la orina (hematuria)
SINTOMAS NO URINARIOS
• Posiblemente una temperatura ligeramente elevada
• Dolor de espalda baja
• Dolor alrededor del pene o el hueso púbico, a veces se extiende a la punta de la
pene
• Dolor en el área entre el escroto y el ano, o en los testículos muslos internos
• Dolor durante o después de la eyaculación
• Dolor con la defecación
• Falta de interés en las relaciones sexuales
• Sensación de cansancio y malestar general
• Ansiedad o estrés
SINTOMAS SEXUALES
• Dificultad para conseguir una erección, conocida como impotencia
• Eyaculación precoz
• Dolor al eyacular
• El dolor genital después de tener relaciones sexuales
CÓMO SE HACE EL DIAGNÓSTICO..?
El SDPC es un diagnóstico sintomático, se basa en lo que el paciente
manifiesta, deben existir antecedentes de dolor genitourinario de 3 meses, y débese
desestimar otras enfermedades de las vías urinarias inferiores. La
determinación de la gravedad de la enfermedad, su progresión y la respuesta al
tratamiento sólo puede realizarse por medio de un instrumento validado de
puntuación de síntomas, y como en el caso de la prostatitis crónica bacteriana,
es recomendable realizar el test de síntomas prostático.
Este tipo de prostatitis es la más frecuente, y sobre todo la que más
afecta el desempeño normal del varón, su calidad de vida. Muchos de ellos se
encuentran frustrados debido a que no consiguen aliviar sus síntomas, la
calidad de vida puede ser tan baja incluso como en personas con infarto agudo
de miocardio, angina de pecho inestable o enfermedad de Crohn.
Los índices fiables y válidos de síntomas y de calidad de vida recomendados
por asociaciones urológicas internacionales son dos, el Índice de síntomas de
prostatitis del NIH (NIH‑CPSI) y, la Puntuación internacional de síntomas
prostáticos (I‑PSS) de los cuales hablamos ya anteriormente. Estos criterios de
valoración subjetivos se recomiendan tanto para la inicial como para la vigilancia
terapéutica de los pacientes en la práctica urológica y se han traducido y
validado en muchos idiomas.
Qué exámenes debemos realizar..?
La mayoría de exámenes recomendados en casos de prostatitis crónica
bacteriana son útiles también en el SDPC, por lo que no los repetiremos con
fines de economía del lenguaje. Debemos hacer hincapié de que cada caso debe ser individualizado.
Por ejemplo los estudios urodinámicos pueden dar indicios de mal
funcionamiento de la vejiga, alteraciones como la disminución del flujo
urinario, la relajación incompleta del cuello de la vejiga y el aumento de la
resistencia de la uretra prostática.
El diagnóstico de laboratorio siempre se hará basado en la prueba de los
cuatro vasos con fines de identificar infección bacteriana.
Las causas de dolor pélvico crónico son muchas, el diagrama puede
orientar el diagnóstico
Los diferentes recursos diagnósticos del urólogo deben ser utilzados con prudencia
Como se trata el SDPC…?
El tratamiento usualmente es multidisciplinario, no siendo
exclusividad del urólogo, la mayoría de los pacientes requieren un tratamiento
multimodal centrado en los síntomas principales y en el que se tengan en cuenta
las enfermedades coexistentes.
Fitoterapia
El tratamiento con medicinas derivadas de plantas es muy
utilizado ennuestro medio, no existiendo a la fecha estudios caso control que
los justifiquen; el uso de saw palmetto, pygeum africanum y bixa Orellana
(achiote) es anecdótico y no soporta análisis serio ningún estudio que hemos
revisado. Los estudios con extracto de polen y quercetina han sido mencionados
en las guías europeas de urología, pero su efectividad es muy limitada. A la
fecha el uso de plantas sólo se compara con placebo.
Alfabloqueadores
Están dirigidos a mejorar los síntomas obstructivos del
tracto urinario inferior, que pueden como no acompañar este tipo de
prostatitis. No debe recomendarse su uso de manera rutinaria en el tratamiento
del SDPC, y debe quedar limitado a los pacientes con obstrucción confirmada de
la salida de la vejiga.
Antibióticos
El tratamiento antibiótico es empírico y su uso se ha
fundamentado en la respuesta sintomática. Los pacientes que responden a los
antibióticos deben seguir con la medicación durante 4‑6 semanas o incluso más
tiempo. Por desgracia, el cultivo y la presencia de leucocitos y anticuerpos en
muestras específicas de la próstata no predicen la respuesta a los antibióticos
en los pacientes con SDPC. Las quinlonas y sulfas en nuestro medio no las
recomendamos como primera elección.
Antiinflamatorios no esteroides
Son muy utilizados también en nuestro medio, sin embargo las
manifestaciones adversas a los mismos son frecuentes, y la falta de respuesta
terapéutica es un común denominador. Deben elegirse a dosis respuesta, con
sigilo.
Opiáceos y miorelajantes
El compromiso muscular, miofacial y neurológico de la
enfermedad justifica su uso. Estas medicinas producen alivio moderado del dolor
perineal, púbico y lumbar. El tratamiento con opiáceos conlleva riesgos de
efectos secundarios, reducción de la calidad de vida, adicción, tole‑rancia a
los opiáceos e hiperalgesia inducida por opiáceos, por lo que la evaluación del
neurólogo y del médico del dolor es indispensable.
Psicoterapia
Existen factores psicológicos que afectan el desarrollo y
mantenimiento del dolor pélvico persistente, la adaptación al dolor y el
resultado del tratamiento. El dolor causa angustia y la pérdida de actividades
gratificantes. A los pacientes también les preocupan la enfermedad y la
posibilidad de daños y sufrimiento prolongado. Hay fuerte evidencia de que
participan procesos cognitivos y emocionales en el procesamiento del dolor.
Esto esfundamento suficiente para que el psicólogo participe tanto en el
diagnóstico como en el tratamiento de la enfermedad crónica.
Terapia física
Tanto el
diagnóstico como el tratamiento de la prostatitis crónica bacteriana implica la
evaluación de un urofisioterapeuta especialista en dolor pélvico crónico,
recordemos que las implicancias no urinarias de esta enfermedad no
necesariamente se resolverán con tratamientos exclusivos de la próstata.
Cirugía
prostática
Sólo algunos casos muy resistentes al tratamiento podrá plantearse la opción quirúrgica, y de ello deberá conversar ampliamente con su urólogo.
Sólo algunos casos muy resistentes al tratamiento podrá plantearse la opción quirúrgica, y de ello deberá conversar ampliamente con su urólogo.